domingo, 30 de mayo de 2010

José María Maytorena Tapia

Y así, llego ahora al último de los personajes sonorenses de mi crónica a propósito del centenario de la revolución mexicana. Su caso es fundamental para  entender la primera fase de la revolución constitucionalista, así como el papel que desempeñó Nogales en la revolución mexicana: me refiero a José María Maytorena.

Maytorena constituye una de las manifestaciones más expresivas de las íntimas relaciones familiares sonorenses, que desde siempre se tejen y entretejen formando un verdadero galimatías.

Nació en San José de Guaymas, el 18 de junio de 1867, siendo el hijo mayor de nueve que tuvo (aunque no todos sobrevivieron hasta la edad adulta) José María Maytorena Goycochea con Santos Tapia. Pero además, José María, padre, había sostenido una relación libre anteriormente con Filomena Galaz, con la que tuvo a varios hijos previos, uno de los cuales también se llamó José María, aunque llevaba como apellidos Maytorena Galaz.

José María Maytorena Galaz, medio hermano de nuestro personaje, casó con María Jesús Elías Lucero, tía a su vez de Plutarco Elías Calles. Ellos fueron padres de, entre otros, Jesús Elías Maytorena, quien sería Presidente Municipal de Nogales años después, en 1924.

Otra medio hermana, Catalina Maytorena Galaz, casó con Cirilo Ramírez, dueño de una de las agencias aduanales de la frontera, y emparentado a su vez con otros notables nogalenses; mientras que Celsa casaría con el Dr. Ricardo Aguilar, también destacado nogalense del Porfirismo.

De los hermanos de José María Maytorena Tapia, tenemos que Florencio casó con Anita Iñigo, cuya familia fue dueña de la principal casa comercial guaymense; Guadalupe, casada con Leonardo Camou, familia terrateniente del porfirismo; Matilde, casada con Gaspar Zaragoza, de la élite comercial guaymense; Santos y Armida, casadas con dos hermanos Falomir, terratenientes chihuahuenses; etc.

El 9 de junio de 1897, Maytorena Tapia casó con su prima hermana, Ernestina Margarita Maytorena Pesqueira, hija de Ramón Maytorena Goycochea y de Celsa Pesqueira Padilla, aunque también Ramón Maytorena había estado casado antes con Simona Galaz, tía igualmente de nuestro personaje.
Debo agregar aquí que la relación entre todos estos hermanos y medio hermanos siempre fue amistosa e íntima, sin ninguna manifestación de alguna lejanía afectiva (Muestro, en seguida, un árbol genealógico de su familia, que se puede amplificar al hacer click en él).


 La niñez y parte de la juventud de José María Maytorena Tapia las dividió viviendo en la casa paterna en Guaymas y en la Hacienda de la Misa, de su padre, ubicada a unos 60 Km al norte del puerto. Para entonces, José María, padre, se había convertido en uno de los principales terratenientes de la región guaymense. Podemos rastrear el origen de su riqueza a su participación dentro del partido liberal juarista.
José María, hijo, estudió sus primeras letras en la escuela guaymense de Don José Lafontaine, y después su padre lo envió a la Universidad de Santa Clara, en California, aunque no se conoce específicamente lo que cursó allí.

En la década de 1880 regresó a Guaymas, y allí se dedicó a trabajar las propiedades de su familia. Un año después, su padre competía para la gubernatura de Sonora contra Carlos Ortíz Retes, aunque fue Retes quien ganó las elecciones. De todos modos, Ortiz Retes no pudo concluir su periodo, ya que un nuevo grupo de poder sonorense, que representaba al Porfirismo en Sonora y al que pertenecían Ramón Corral y Luis E. Torres, lo derribaron de la gubernatura en 1882. En los años siguientes, Maytorena padre competiría en diversas elecciones para gobernador en contra del grupo porfirista, aunque no logró ganar.

Sin embargo, la oposición de su padre contra el Porfirismo se transmitió a José María hijo, y cuando surgieron los primeros indicios de oposición al régimen de Don Porfirio a través del movimiento magonista, éste se unió al mismo, aunque finalmente se distanció de ellos porque se oponía al uso de la violencia, método que proponían los Magonistas. Posteriormente, al surgir el movimiento de Madero, Maytorena Tapia se unió entusiastamente a sus ideas.

De entonces data la renta de un local guaymense suyo que le hizo a Plutarco Elías Calles para establecer una tienda, y también de entonces cuando se aprovechó ese local para realizar sesiones de la naciente oposición a Díaz.

Vendría después la revolución maderista y Maytorena Tapia la apoyó decididamente. Coordinó la campaña contra el grupo sonorense en el poder desde Nogales, formando la Junta Revolucionaria, en la que participaba también Manuel Mascareñas, hijo. Después de la toma de Cd. Juárez por Madero y al firmarse los tratados que le dieron fin al régimen porfirista, lo acompañó Maytorena (En la foto adjunta, aparecen sentados en Juarez: Carranza en el extremo izquierdo, Vázquez Gómez, Madero, Abraham Gonzalez y Maytorena). Vendrían después las siguientes elecciones para la gubernatura de  Sonora, que se realizaron el 30 de julio de 1911, y Maytorena fue electo como gobernador, aunque no es tema de este artículo un análisis de la gubernatura de Maytorena.

Al ocurrir el cuartelazo de Victoriano Huerta y asesinato de  Madero, Maytorena decidió pedir una licencia y se fue a Tucsón. Ese acto le sería severamente criticado por los demás revolucionarios Constitucionalistas, y llevaría a su gobierno a un creciente distanciamiento con Plutarco Elías Calles, quien para entonces era Comandante Militar de Sonora... Aquí nos quedamos cuando hablábamos de las reuniones que se realizaron aquí, en Nogales, que intentaban resolver este creciente cisma entre Maytorena y los demás Constitucionalistas.

domingo, 23 de mayo de 2010

Plutarco Elías Calles

El 28 de diciembre de 1878, Alejandro y Dolores Elías Lucero llevaban a bautizar a la iglesia de Guaymas a un niño de varios meses de edad. Dijeron que había nacido el 27 de enero de 1877, que era hijo natural de un hermano suyo, Plutarco Elías Lucero, y de María Jesús Campuzano Noriega, quienes no asistieron al bautismo. El nombre que le dieron fue Francisco Plutarco. El mismo que conocemos como Plutarco Elías Calles, quien siempre celebró su cumpleaños los 25 de septiembre.

El padre, Plutarco Elías Lucero (cuya imagen aparece a la derecha), pertenecía a una de las familias más notables del Norte del Estado. Era hijo de José Juan Elías Pérez y de Bernardina Lucero Urías, dueños del rancho San Pedro Palominas que se extendía por las planicies situadas donde hoy se encuentra Agua Prieta. José Juan, abuelo del niño, había combatido primero a los filibusteros estadounidenses y luego a los franceses, hasta que en 1865 fue muerto en combate, dejando a Bernardina a cargo de 8 hijos, ya que el mayor, Plutarco, padre de nuestro personaje, a pesar de haber estudiado Derecho y de haber sido Prefecto de  Guaymas, llevaba una vida bohemia.

Probablemente la madre del niño, María Jesús Campuzano (a la que se parecería físicamente su hijo Plutarco y de quien casi no se conocen fotografías. A la izquierda muestro su imagen) no asistió al bautismo, tal vez porque estaba cuidando a una niña hermana del ahora bautizado: María Dolores. Ella había casado antes con Francisco Calles, quien había muerto poco antes de la relación de María Jesús con Plutarco, aunque ella también fallecería en 1880, por lo que los niños fueron enviados a Hermosillo y puestos bajo el cuidado de Juan Calles, hermano de Francisco.

En la capital del Estado, el niño Plutarco trabajó en la tienda de su tío y cursó sus tres primeros años escolares en la Segunda Escuela Municipal, en la que sus calificaciones nos dicen que tenía mala conducta y poco esfuerzo, principalmente debido a sus constantes ausencias a clases.

Para 1889, sin embargo, se había reinscrito y logró buenas calificaciones, por lo que fue transferido a la Primera Escuela Municipal, de donde se graduó en 1892, y el año siguiente fue uno de tres miembros de su clase que pasaron el examen para ser maestros. En 1895 ingresaba al Colegio de Sonora como maestro interino. De entonces data una anécdota que nos cuenta Adolfo de la Huerta, quien lo conoció allí.
Al saber que era nativo de Guaymas, como él, De la Huerta se le aproximó amistosamente, y para iniciar la conversación le preguntó que a qué familia pertenecía. La única, secante respuesta que obtuvo fue: “A la mía.”

Un año después, Plutarco Calles, como firmaba entonces, era nombrado maestro asistente en la escuela en donde había terminado sus estudios, y la estabilidad derivada del empleo le llevó a casarse con Francisca Bernal, de quien no hay más información, ya que se cree que falleció poco después.

En 1897, Calles renunció y regresó a Guaymas, en donde asumió otra posición como maestro asistente, tuvo otra relación con Josefina Bonfiglio, y reanudó sus relaciones con su padre, Plutarco Elías, quien lo convenció a ir a Arizpe por varios meses.

En 1899 regresaba a Guaymas como Director de una escuela (a la derecha aparece Plutarco en la escuela, a la izquierda del grupo, sentado, junto a la leyenda 1899. Era el último año del siglo e inicio del nuevo, un siglo que nadie podría prever lo que traería consigo) , y ese mismo año casaba con Natalia Chacón, hija del Administrador de la Aduana de Guaymas. La llegada de hijos y búsqueda de incrementar sus ingresos, le llevó a renunciar como maestro, y en 1902 asumió la administración del Hotel California y poco después se convertía en Tesorero Municipal de Guaymas. Sin embargo, cuatro meses después de asumir esa posición, renunció cuando se descubrió un faltante de $125, y en 1903 un incendio destruyó totalmente el hotel.

Entonces, Elías Calles, como ya firmaba su nombre desde que fuera a visitar Arizpe, se fue a Fronteras y allí se encargó del Rancho Santa Rosa, aunque su lejanía, la carencia de vaqueros y una helada en 1906 lo llevaron a la bancarrota. Meses después, asociado con James Smithers, establecía un molino harinero en Fronteras, y aunque inicialmente tuvo éxito, gradualmente fue cayendo en números rojos debido a la crisis económica mundial que inició en 1907, hasta que se declaró en quiebra en 1910 (En seguida muestro un mapa interactivo de Santa Rosa y Fronteras. Puedes acercarte, alejarte y cambiar el tipo de mapa).


La siguiente empresa iniciada por nuestro personaje fue una tienda que abrieron él y Smithers en Guaymas. Durante esos últimos años, Plutarco había estado leyendo e involucrándose en cuestiones políticas, y en Guaymas permitió que el edificio de la tienda, cuyo dueño era José María Maytorena, seguidor para entonces de Madero, se usara para realizar sesiones del Club Antirreeleccionista local. Al mismo tiempo, Calles envió a su familia a Nogales, Arizona, para mantenerlos alejados de los avatares de la incertidumbre en México.

Vino entonces la revolución Maderista, y al triunfar ésta, en las elecciones siguientes Maytorena fue electo Gobernador de Sonora, De la Huerta diputado local, a la vez que continuando con su mala suerte, la tienda de Elías Calles quebraba en Guaymas. En seguida, éste regresó al Norte del Estado, y en Agua Prieta abrió una tienda. Poco después, sin embargo, el nuevo gobernador, Maytorena, lo nombraba Comisario (que equivalía a la máxima autoridad local), e inmediatamente Calles llegó a un acuerdo con J. S. Williams, director general de la Moctezuma Copper Co, dueña de las minas de Nacozari, para combinar las importaciones de mercancía para su tienda con los materiales de la mina, que podían ser importados libres de derechos, y así logró Elías Calles incrementar sus ganancias de reventa. Pero además, al realizar esta maniobra, también se convirtió en lo que Aguilar Camín ha llamado “brokers fronterizos:” habitantes fronterizos diestros en aprovechar las ventajas económicas que podía ofrecer la frontera a quienes se arriesgaban a realizar el contrabando, y quienes durante la revolución aprovecharon la frontera para adquirir armamento en Arizona. Pero no nos adelantemos....

Después de la Decena Trágica y asesinato de Madero, la víspera del 13 de marzo de 1913, día en que Obregón tomaba Nogales, Plutarco Elías Calles y otros más de los Distritos de Arizpe y Moctezuma emitieron el Manifiesto de Nacozari. Entonces, Calles dejó su tienda en Agua Prieta, nuevamente envió su familia a Nogales, Arizona, e inició su vida de revolucionario.

Para entonces, los matrimonios de sus cuñados lo relacionaban con otras familias notables sonorenses: Fernando Chacón, casado con María Luisa Barnett; Elodia, quien casaría con Gustavo L. Manríquez; o María, casada con Santiago Martínez, dueños de la principal línea de barcos de Guaymas.

domingo, 16 de mayo de 2010

Alvaro Obregón

En este momento de la serie que escribo acerca de la revolución en Nogales en conmemoración del Centenario del movimiento armado, es adecuado que haga un pequeño receso para presentar más información acerca de los actores principales que participaron, tanto en la revolución como en la vida nogalense de entonces.

El primer personaje que escojo para presentar es Álvaro Obregón Salido. Obregón inauguró, por decirlo de alguna manera, la revolución en Nogales, y es que hasta el momento en que él tomó esta población fronteriza, el 13 de marzo de 1913, después del cuartelazo de Huerta y asesinato del Presidente Madero, Nogales no había sufrido estrago alguno (puedes ver aqui el desarrollo de Nogales durante el maderismo)

Por otro lado, también es significativo que Obregón escogiera a Nogales como su hogar vivir durante los años que van de ese 1913 hasta cuando parte a la Cd. de México, a iniciar su campaña por la Presidencia de la República, en 1919.

Sin embargo, y a pesar de que Obregón es una figura primordial para entender al movimiento revolucionario, es notable la escasez de documentos primarios o aún bibliografía que nos informe sobre su vida previa a la revolución.

La mejor biografía escrita hasta el momento acerca de él es la de Linda B. Hall, "Alvaro Obregón. Power and Revolution in Mexico, 1911-1920" (de la que aún no existe traducción al Español) aunque como lo dice el título, ésta cubre únicamente los años que van de 1911 a 1920, además de que cuando fue publicada, en 1981, la información existente sobre los antecedentes de Obregón eran aún más escasos que actualmente.

Recientemente, otra publicación, “Alvaro Obregón, Fuego y Cenizas de la Revolución Mexicana” de Pedro Castro, se centra en la vida pública de Obregón como Presidente de México. Nuevamente, en ella también hay ausencia  de información acerca de los antecedentes de Obregón.

Sin embargo, un historiador sonorense, el Dr. Ignacio Almada Bay, (quien también participa en el programa televisivo actual que realiza el gobierno de México en conmemoración del Centenario de la Revolución, Discutamos México) ha investigado los antecedentes familiares y de la vida pública de Obregón antes y durante su desempeño durante la revolución, así como de los demás pertenecientes al grupo sonorense, y ha encontrado en éstos una riqueza insospechada, aunque no ha publicado aún una biografía de nuestro personaje. Por eso es que para escribir este artículo me refiero a conferencias impartidas por el mismo, así como conversaciones que he tenido con el Dr. Almada.

Alvaro Obregón Salido nació en la hacienda de Siquisiva, Municipio de Navojoa, el 19 de febrero de 1880, hijo de Francisco Obregón Gómez Lamadrid, nacido en Alamos en 1816, cuando no concluía aún la Guerra de Independencia, y de Cenobia Salido Palomares. Fue el menor de una familia numerosa, compuesta de 8 varones y cuatro mujeres.

Su abuelo paterno, el peninsular Francisco Obregón, se había salvado de ser expulsado de Sonora cuando llegó el decreto que ordenaba la expulsión de los españoles después de la Independencia de México, mientras que por el lado materno sus abuelos fueron Hermenegildo Salido y Dolores Palomares Campoy, pertenecientes ambos a familias alamenses distinguidas.

El padre de nuestro personaje había sido Secretario del Ayuntamiento de Alamos entre 1860 y 1862, cuando Vicente Ortiz Esquer fuera Presidente Municipal. Este último había casado sucesivamente con dos hermanas, Rosa y Policarpa Retes Palomares, quienes a su vez eran primas de la madre de Obregón. Ortiz Esquer sería el padre de Carlos Ortíz Retes, quien por lo tanto fue primo segundo de Obregón. Hay que recordar aquí que Carlos Ortiz Retes (cuya foto aparece a la derecha) fue Gobernador de Sonora, y que su derrocamiento en 1882 llevó al inicio del triunvirato sonorense de Corral – Torres – Izábal que terminaría hasta el triunfo de la revolución, en 1911.

Pero además, la vida pública lo mismo de Obregón que de sus familiares durante sus años formativos nos ilustran acerca de otra faceta de la ideología de los sonorenses en relación con el papel de las instituciones públicas. Este espacio no me permite extenderme sobre familiares menos cercanos a él, por lo que únicamente hablaré sobre él y sus hermanos.

Obregón mismo había sido antes de la revolución de Madero Primer Regidor y Síndico de Huatabampo entre 1905 – 1907; Primer Regidor en el bienio siguiente, y Presidente de la Comisión Conmemorativa del Centenario de la Independencia. Su hermano Lamberto había sido Regidor Suplente de Huatabampo entre 1903 – 1904; otro hermano, Francisco, fue Primer Regidor en la misma población entre 1902 – 1904 y 1908 – 1909; Alejandro sería Presidente de Camoa entre 1906 – 1907 y 1910 – 1911; mientras que Carlos, otro hermano, sería Primer Regidor de Camoa entre 1909 – 1910. Es decir, en ellos se manifestaba la vocación sonorense por la autonomía política, en la que los asuntos locales fuesen resueltos por los principales exponentes de la gente local.

Esta vocación, es obvio, no era una actitud premeditada sino una consecuencia cultural de las reformas borbónicas en Sonora. Los sonorenses entendieron las reformas borbónicas (finales del siglo XVIII) como una tendencia al autogobierno, ya que al llegar nuevos agentes del gobierno Español a esta región, con una burocracia que poco a poco, gradualmente, se fue haciendo local. Es decir, las soluciones a los problemas ya no tuvieron que esperar a ser implementadas en la lejana capital sino que eran resueltas aquí mismo, por la gente local. Pero regresemos a nuestro tema:

Alvaro Obregón casó dos veces: la primera en 1903 con Refugio Urrea, con la que tuvo dos hijos y de la que enviudó. En 1910 casaría con María Tapia Monteverde, que le sobreviviría y con la que procreó siete hijos. Para entonces había prosperado medianamente, y aunque no participó en el movimiento de Madero, hecho por el que sería criticado después, cuando ascendió Madero a la Presidencia de México, Obregón fue electo Presidente Municipal de Huatabampo.

Al año siguiente, 1912, cuando explotó la rebelión Orozquista contra Madero, Obregón reclutó una fuerza de 300 hombres de la región del Mayo con la que formó el Cuarto Batallón Irregular de Sonora, que combatió a los Orozquistas en Chihuahua (a la izquierda muestro una foto de Pascual Orozco), participó en el combate de Ojitos  y de regreso a Sonora en el de San Joaquín, por el que ganó el ascenso a Coronel. (Ambos hechos bélicos fueron cubiertos en el Capítulo 2 de Ocho Mil Kilómetros de Campaña),

Vendría después el cuartelazo de Huerta y el desconocimiento de los sonorenses a su gobierno, y entonces fue cuando Alvaro Obregón se lanzó a la conquista de la población fronteriza de Nogales, de la que ya traté al inicio de este artículo. Ese hecho inauguró su carrera militar y política que le llevarían en el periodo que va de 1911 a 1920, de presidente municipal de Huatabampo a presidente de la república. Muchos de estos años los viviría Obregón precisamente en nuestra población fronteriza, y también gran parte de este tiempo lo dedicaría a escribir su obra: Ocho Mil Kilómetros de Campaña, que fue publicada inicialmente en 1917.

domingo, 9 de mayo de 2010

La segunda mitad de 1914 en Nogales

Después de escribir en los artículos anteriores de esta serie acerca de la llegada de Carranza a Sonora y a Nogales, y las consecuencias que tuvo ésta sobre las relaciones interfamiliares y sociales de los principales nogalenses, ahora dirigimos nuestra atención a la segunda mitad de 1914.

Como vimos anteriormente, los opositores a Victoriano Huerta se habían dividido en dos facciones: los Maytorenistas, a los que pertenecían la élite y la mayoría de los sonorenses y nogalenses, y los Constitucionalistas, seguidores de Don Venustiano Carranza, de Plutarco Elías Calles y de Alvaro Obregón.

La renuncia de Victoriano Huerta a la Presidencia, el 15 de julio de 1914, llevó a que el presidente municipal en funciones de Nogales, Eduardo Ramírez, ordenara que el viernes, sábado y domingo, 16 al 18, fuesen  días de fiesta. Los principales edificios de la población fueron adornados con banderas, se trajo de Cananea a la Banda de Música del Tercer Batallón y hubo bailes populares en la plaza 13 de Julio y Teatro Ramírez. Sin embargo, estas festividades no sirvieron para disminuir las diferencias entre Maytorenistas y Constitucionalistas, y Nogales se convertiría en el escenario en donde se intentaran resolver esas diferencias.

En agosto de ese 1914, al surgir rumores de que Maytorena se aproximaba a Nogales para apoderarse de la población, que se encontraba en manos de Plutarco Elías Calles, éste decidió evacuarla el día 21 e irse a Cananea para estar cerca de la otra frontera, Agua Prieta, mientras que el domingo, un día después, llegaba Maytorena al mando de unos 2,000 hombres y entraba a Nogales.


Mientras sucedía esto, el jefe constitucionalista, Venustiano Carranza, ordenó que Pancho Villa y Alvaro Obregón viniesen a Nogales a entrevistarse con Maytorena para intentar dirimir las diferencias que habían surgido con él. Había pasado sólo una semana de que Obregón tomara la Cd. de México, y el hecho de que Carranza lo enviara a Nogales a realizar esta conferencia nos indica la importancia que éste le daba a los problemas sonorenses. (Adjunto aparecen Carranza y Obregón en una fotografía de la entrada de las fuerzas constitucionalistas a Cd. de México)

Así fue cómo Obregón y Villa se dirigieron entonces por tren a Nogales  

(durante este viaje Robert Runyong tomó en El Paso, el 27 de agosto, la foto adjunta que, erróneamente ha sido presentada como que fue realizada en Nogales. Aparecen de izquierda a dercha: Francisco Serrano, Alvaro Obregón, Julio Madero, Luis Aguirre Benavides, Francisco Villa, no identificado, Gral. John Pershing y George Patton)

siguiendo la ruta México – Cd Juárez, y de allí por Arizona hasta Nogales. Esto se debía a que por entonces el ferrocarril de Sonora cubría únicamente de Nogales a Guaymas, y por eso la comunicación desde Sonora con el resto de México era más fácil siguiendo la ruta ferroviaria por Arizona. (puedes leer un artículo sobre la construcción del ferrocarril de Sonora, así como ver un mapa interactivo de las rutas existentes entonces, haciendo click aquí.)

A la 1 y media de la madrugada del 28 de agosto llegaban los emisarios a la población vecina. En la mañana, el Gral Francisco Villa cruzó la frontera hacia el lado sonorense, mientras que Obregón permaneció en el lado arizonense.  Villa fue recibido por las fuerzas de Maytorena con todos los honores: una salva de 21 cañonazos, seguidos de una conferencia entre ellos que duró varias horas, mientras que la banda de música villista, compuesta de 85 elementos, le ofrecía un concierto a los nogalenses en la plaza de la Calle Morley, de Nogales, Arizona.

Casi a  mediodía de ese día salieron Villa y Maytorena del edificio de la Presidencia Municipal y se dirigieron en un automóvil a la Plaza 13 de Julio, en donde Villa pronunció un discurso a los nogalenses. Se refirió a que él había empuñado las armas para defender los derechos de los mexicanos contra las agresiones de las clases poderosas, y aunque no dio nombres, el hecho de tener a su lado a Maytorena fue interpretado por todos como de un enorme significado simbólico. Después, a eso de la una de la tarde el General Alvaro Obregón cruzó también la frontera y se dirigió a entrevistarse con Villa y Maytorena.

Pero tampoco esta junta tuvo éxito en resolver los problemas entre Maytorena y los Constitucionalistas. Había demasiadas diferencias que los separaban, entre las cuales no pesaban poco los consejeros de ambas facciones. Por ejemplo, Alberto Piña, uno de los principales agentes de Maytorena, le informó a éste que había recibido un telegrama el 7 de julio en el que le informaban que en una parranda en Nogales, Breceda y Elías Calles habían hablado de matar a Maytorena y a Villa.

Unos días después de la conferencia entre Maytorena y Villa en Nogales, a la que meramente por formulismo había sido invitado también Obregón, el sábado 5 de septiembre llegaba a Nogales el Gral. Felipe Angeles a conferenciar con el Gobernador Maytorena.

La mayor parte del sábado y domingo permanecieron en una reunión ambos, encerrados en el edificio de la Presidencia Municipal de nuestra población, y únicamente en la noche del domingo asistieron a un banquete que le ofreció Maytorena al visitante en el restaurante “La Nueva Simpatía” de la Calle Internacional. El salón fue adornado con las banderas entrelazadas de ambas naciones, al que asistieron unos 50 comensales de ambos lados de la frontera, tanto Maytorenistas como Constitucionalistas. En la mesa principal, sin embargo y simbólicamente, estuvieron el Gobernador Maytorena y el Gral. Felipe Angeles, acompañados del Lic. Manuel Castilla Brito, Ex Gobernador de Campeche, y el Lic. Lorenzo Rosado. Todos, agentes que promovían el acercamiento entre Maytorena y Villa. Un día después partía nuevamente el Gral. Felipe Angeles por ferrocarril de Nogales, siguiendo la ruta de Cd Juárez…

domingo, 2 de mayo de 2010

Los bienes nogalenses confiscados


En el artículo anterior de esta serie a propósito del centenario de la revolución mexicana, veíamos la venida a Sonora y a Nogales en 1913 de Don Venustiano Carranza, entonces Gobernador de Coahuila y  también dirigente de la oposición al gobierno de Victoriano Huerta.

En esa primera manifestación pública nacional de los revolucionarios constitucionalistas, después de la muerte de Madero, también se evidenciaron las diferencias que había entre los grupos de poder político y económico de Sonora y de Nogales. Este sería el preludio de otras divisiones que se irían manifestando conforme avanzara el proceso revolucionario y que destacarían después, con el ascenso al poder nacional de la llamada dinastía sonorense, al iniciar la década de 1920. Pero no nos adelantemos…

El primer intento para formar un gobierno nacional revolucionario constitucionalista nace aquí, en Nogales, en 1913 y no en Hermosillo como se ha sostenido. Esta es una coalición en la que grupos disímiles, con proyectos diferentes, son integrados por Carranza. El problema es que estas distintas corrientes se manifiestan de inmediato.

Una de las principales premisas que trajo consigo el gobernador Carranza al llegar a Sonora fue la legitimidad política: reasumirla en lo nacional por un lado, y en lo personal la legitimidad de su posición: Gobernador en su caso de Coahuila, lo que le forzaba también a reconocer al Gobernador de Sonora, José María Maytorena.

Aquí en Nogales, por otro lado, la mayor parte de la élite económica se encontraba íntimamente afiliada al bando de Maytorena, mientras que en el ámbito popular, la mayoría de la población también fue Maytorenista y Villista.

Próspero Sandoval, quien había establecido la primera agencia aduanal de Nogales y para entonces se había convertido fácilmente en el hombre más rico de Nogales y entre los de mayor poder económico del Estado, había casado con una hermana de Cirilo Ramírez, mientras que su aparente competidor en el ramo de las agencias aduanales, el mismo Cirilo Ramírez, había casado con una hermana de Maytorena, al igual que Alejandro Joffroy. Pero además, otra hermana de Cirilo Ramírez, Eloísa, había casado con Alberto Mascareñas, lo que también puso a la mayoría de los Mascareñas (con excepción de Manuel, hijo) dentro de la facción que apoyaba al Gobernador Maytorena.

Cuando Maytorena pidió licencia a la gubernatura del Estado después de la muerte de Madero, su sucesor, el interino Ignacio L. Pesqueira, decretó en abril del 13 la expropiación de las haciendas, ranchos y molinos de los “enemigos de la revolución,” y obligó a los ganaderos el pago de cuotas de ganado cuyo beneficiario era el Estado. Con los recursos obtenidos de la administración de los primeros y la venta del segundo, los calificados como “brokers fronterizos” por Aguilar Camín pudieron adquirir armamento y municiones.  Sobra explicar que muchos de los maytorenistas fueron calificados como enemigos de la revolución.

Cabe agregar aquí que tanto el Ing. Ignacio Bonillas como Pesqueira eran enemigos de Maytorena. Bonillas, probablemente como rescoldo de los conflictos electorales nogalenses de 1897, cuando compitieron por la Presidencia Municipal de Nogales Cirilo Ramírez contra Bonillas. Ramírez, viendo que perdía, robó algunas casillas, lo que llevó a que el Gobernador declarase nulas las elecciones y nombrase Alcalde de Nogales a Bonillas. Pero además, ese mismo año el padre de Pesqueira había sido demandado por Cirilo Ramírez por intentar vender la mina de Planchas de Plata, al suroeste de Nogales. Pero volvamos a nuestra crónica...

Cuando Maytorena fue restablecido en la Gubernatura en agosto de 1913, entre sus primeros actos estuvo, primero, la destitución de Calles como jefe de armas en Nogales y de Bonillas como Prefecto de Arizpe; además, expidió varios decretos: prohibió la venta de bienes raíces a extranjeros, exceptuando minas; canceló la intervención de bienes de ausentes, reemplazándola por una junta calificadora que los evaluaba y establecía impuestos sobre éstos, conservando su administración mientras no se presentasen sus dueños a pagar esos impuestos y recuperarlos; y finalmente creó una dirección general de aduanas que podía examinar el desempeño de los empleados, penalizando a quienes cometiesen irregularidades. Es decir, les facilitaba el regreso a sus parientes y afines en la frontera, y al mismo tiempo bloqueaba a los llamados “brokers fronterizos” que habían estado vendiendo los bienes confiscados y/o sus productos, intercambiándolos por armamento.

Vino después Carranza a Sonora y restableció la Oficina de Bienes Intervenidos; Plutarco Elías Calles fue nombrado Comandante de las fuerzas fijas del norte del Estado y Bonillas (quien aparece de pie, al extremo izquierdo de la imagen de la derecha) quedó con la doble cartera de Secretario de Fomento y de Comunicaciones y Obras Públicas. Así, a pesar de que Maytorena había recuperado la gubernatura, quedó bloqueado y sus seguidores sufrieron el rigor de los ataques constitucionalistas.

La casa de Próspero Sandoval, ubicada en el centro mismo de Ambos Nogales, en Calle Camou (hoy Internacional), al Este de la calle Pesqueira, donde actualmente se encuentra el edificio de migración mexicana, le fue incautada, y las agencias aduanales de Sandoval, Ramírez y Joffroy les fueron confiscadas aunque fuese temporalmente, o bien desaparecieron. Pero no únicamente parientes de Maytorena sino también sus seguidores fueron perseguidos, entre éstos el anterior Prefecto del Distrito de Magdalena, quien sufrió el embargo de sus terrenos, suerte que también corrió la familia Mascareñas. Todo por ser partidarios del Gobernador Maytorena o estar emparentados con él.

Estas, y otras acciones, llevarían a éste a declararse enemigo de Plutarco Elías Calles, primero, y del gobierno de Carranza después.