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domingo, 5 de septiembre de 2010

Preludio a la ascensión de Álvaro Obregón

El 27 de agosto de 1918, al ocurrir el incidente internacional que merecidamente le ha dado el título de Heroica a Nogales, Sonora, Álvaro Obregón se encontraba en San Francisco, California. Su casa en Nogales, en la que se habían quedado su esposa María Tapia y sus hijos, estaba ubicada (donde hoy está el cruce peatonal a Estados Unidos en la garita No 1) a unos pasos del escenario del incidente internacional, y fue blanco de incontables disparos estadounidenses. Al concluir el ataque, Ezra M. Lawton, Cónsul de Estados Unidos en Nogales, Sonora, se llevó a la familia de Obregón a Nogales, Arizona, a que esperara en la casa del padre de Doña María a que se serenara la situación (en la foto de abajo, que ve hacia Nogales, Arizona, aparece la casa de Obregón en el extremo izquierdo de la imagen, mientras que la frontera corre de izquierda a derecha).




Obregón había escogido a Nogales para vivir desde su renuncia a la Secretaría de Guerra del gobierno de Venustiano Carranza, y aquí había iniciado varios negocios; además, en junio de ese año, a iniciativa del Presidente Municipal, Félix B. Peñaloza, al constituirse la Junta Permanente de Mejoras de Nogales, había sido escogido como su primer Presidente. Por eso, al regresar a Nogales debió recordar con afecto al sacrificado Presidente Municipal.

El mundo estaba entonces inmerso en la Primera Guerra Mundial, lo que llevó a Estados Unidos a incrementar sus medidas de seguridad, así como a intentar descubrir tendencias pro alemanas en los políticos de otros países, y los revolucionarios de México no se quedaron atrás: algunos estadounidenses confundían entonces al nacionalismo mexicano como pro alemán y después lo interpretarían como pro comunista. Pero no nos adelantemos…

Amaneciendo el 11 de noviembre sonaba en la vecina población la sirena de los bomberos acompañada de balazos: se celebraba el armisticio que daba fin a la Primera Guerra Mundial, firmado ese día en Compiegne, Francia, “a la onceava hora del onceavo día del onceavo mes.”

Empezando 1919, Nogales Arizona ya había iniciado su transformación económica al aproximarse el final de la etapa bélica de la revolución mexicana y el cierre del campamento militar, Stephen D. Little.

Charles Dumazert era dueño de La Ville de Paris, tienda de artículos de vestir que le vendería poco después a un recién emigrado de Ponevezh, Lituania, Hyman Capinski, quien cambió su apellido a Capin al llegar a América (En seguida aparece la Calle Morley, que se convertiría en el centro de la transformación económica de Nogales, Arizona).


Sin embargo, el evento más importante para el futuro del país ocurrió el 1 de junio de ese 1919, cuando Álvaro Obregón lanzó desde la entonces Villa de Nogales un manifiesto en el que exponía su análisis de la situación nacional al aproximarse la sucesión presidencial.

México estaba regido por dos partidos, decía, el Conservador y el Liberal, “el primero integrado por los grandes acaudalados, el alto clero y los extranjeros privilegiados; y el segundo por las clases trabajadoras: jornaleros, obreros, profesionales, agricultores, ganaderos e industriales en pequeño; constituyendo éste último grupo una verdadera mayoría de la familia mexicana.” Pero a pesar de ser mayoría el partido Liberal, no lograba el triunfo por sus disensiones internas. Esta situación auguraba un peligro enorme para México por la posibilidad de que resurgiera la violencia en las próximas elecciones. La solución, argumentaba Obregón, era ofrecerse como candidato a la Presidencia pero bajo la bandera de un nuevo partido que no estuviese regido por las disensiones. Así, a su candidatura debería acompañarse de “una nueva organización.”

Además, entendiendo perfectamente la importancia que tenían para el país las relaciones con la nación vecina, ya que precisamente para familiarizarse con los modos estadounidenses de vida y de ser había escogido a Nogales para vivir desde su renuncia a la Secretaría de Guerra, ahora proponía varios principios en lo internacional: la inviolabilidad de la soberanía mexicana y de las demás
naciones; el respeto a los derechos adquiridos en México por los extranjeros; facilitar la inversión de capitales foráneos “para el desarrollo y fomento de las riquezas naturales;” y reforzar las relaciones internacionales de México.

El Presidente Carranza, por otro lado, también había comprendido lo fundamental que era y es para México la nación vecina, y por eso escogió al Ing. Ignacio Bonillas para sucederle, ya que en él se manifestaba otra vertiente del entender a Estados Unidos. Bonillas había nacido en San Ignacio, Sonora, había cursado hasta la preparatoria en Tucsón y luego Ingeniería de Minas en el Tecnológico de Boston,
para después regresar a Sonora en donde fue Perito de Minas en los Distritos de Magdalena, Altar y Arizpe; Prefecto en los de Magdalena y Arizpe; Presidente Municipal de Magdalena y de Nogales, y Diputado Local de 1911 a 1913. Al sobrevenir la revolución, Carranza lo escogió para que dirigiera dos Secretarías, de Fomento, y de Comunicaciones y Obras Públicas. Después asumiría la posición que tenía entonces: Embajador de México en Estados Unidos, en cuyo desempeño había logrado solucionar armónicamente los problemas suscitados entre ambas naciones por la revolución, la nueva Constitución, el Villismo y la Primera Guerra Mundial.

Por eso es que regresando la contienda presidencial que se avecinaba, podemos asegurar que en Obregón y Bonillas prometían competir dos visiones diferentes de la relación de México con los Estados Unidos, aunque nunca sabremos cómo se habría desarrollado ésta de haber ganado Bonillas la Presidencia de México…

domingo, 2 de mayo de 2010

Los bienes nogalenses confiscados


En el artículo anterior de esta serie a propósito del centenario de la revolución mexicana, veíamos la venida a Sonora y a Nogales en 1913 de Don Venustiano Carranza, entonces Gobernador de Coahuila y  también dirigente de la oposición al gobierno de Victoriano Huerta.

En esa primera manifestación pública nacional de los revolucionarios constitucionalistas, después de la muerte de Madero, también se evidenciaron las diferencias que había entre los grupos de poder político y económico de Sonora y de Nogales. Este sería el preludio de otras divisiones que se irían manifestando conforme avanzara el proceso revolucionario y que destacarían después, con el ascenso al poder nacional de la llamada dinastía sonorense, al iniciar la década de 1920. Pero no nos adelantemos…

El primer intento para formar un gobierno nacional revolucionario constitucionalista nace aquí, en Nogales, en 1913 y no en Hermosillo como se ha sostenido. Esta es una coalición en la que grupos disímiles, con proyectos diferentes, son integrados por Carranza. El problema es que estas distintas corrientes se manifiestan de inmediato.

Una de las principales premisas que trajo consigo el gobernador Carranza al llegar a Sonora fue la legitimidad política: reasumirla en lo nacional por un lado, y en lo personal la legitimidad de su posición: Gobernador en su caso de Coahuila, lo que le forzaba también a reconocer al Gobernador de Sonora, José María Maytorena.

Aquí en Nogales, por otro lado, la mayor parte de la élite económica se encontraba íntimamente afiliada al bando de Maytorena, mientras que en el ámbito popular, la mayoría de la población también fue Maytorenista y Villista.

Próspero Sandoval, quien había establecido la primera agencia aduanal de Nogales y para entonces se había convertido fácilmente en el hombre más rico de Nogales y entre los de mayor poder económico del Estado, había casado con una hermana de Cirilo Ramírez, mientras que su aparente competidor en el ramo de las agencias aduanales, el mismo Cirilo Ramírez, había casado con una hermana de Maytorena, al igual que Alejandro Joffroy. Pero además, otra hermana de Cirilo Ramírez, Eloísa, había casado con Alberto Mascareñas, lo que también puso a la mayoría de los Mascareñas (con excepción de Manuel, hijo) dentro de la facción que apoyaba al Gobernador Maytorena.

Cuando Maytorena pidió licencia a la gubernatura del Estado después de la muerte de Madero, su sucesor, el interino Ignacio L. Pesqueira, decretó en abril del 13 la expropiación de las haciendas, ranchos y molinos de los “enemigos de la revolución,” y obligó a los ganaderos el pago de cuotas de ganado cuyo beneficiario era el Estado. Con los recursos obtenidos de la administración de los primeros y la venta del segundo, los calificados como “brokers fronterizos” por Aguilar Camín pudieron adquirir armamento y municiones.  Sobra explicar que muchos de los maytorenistas fueron calificados como enemigos de la revolución.

Cabe agregar aquí que tanto el Ing. Ignacio Bonillas como Pesqueira eran enemigos de Maytorena. Bonillas, probablemente como rescoldo de los conflictos electorales nogalenses de 1897, cuando compitieron por la Presidencia Municipal de Nogales Cirilo Ramírez contra Bonillas. Ramírez, viendo que perdía, robó algunas casillas, lo que llevó a que el Gobernador declarase nulas las elecciones y nombrase Alcalde de Nogales a Bonillas. Pero además, ese mismo año el padre de Pesqueira había sido demandado por Cirilo Ramírez por intentar vender la mina de Planchas de Plata, al suroeste de Nogales. Pero volvamos a nuestra crónica...

Cuando Maytorena fue restablecido en la Gubernatura en agosto de 1913, entre sus primeros actos estuvo, primero, la destitución de Calles como jefe de armas en Nogales y de Bonillas como Prefecto de Arizpe; además, expidió varios decretos: prohibió la venta de bienes raíces a extranjeros, exceptuando minas; canceló la intervención de bienes de ausentes, reemplazándola por una junta calificadora que los evaluaba y establecía impuestos sobre éstos, conservando su administración mientras no se presentasen sus dueños a pagar esos impuestos y recuperarlos; y finalmente creó una dirección general de aduanas que podía examinar el desempeño de los empleados, penalizando a quienes cometiesen irregularidades. Es decir, les facilitaba el regreso a sus parientes y afines en la frontera, y al mismo tiempo bloqueaba a los llamados “brokers fronterizos” que habían estado vendiendo los bienes confiscados y/o sus productos, intercambiándolos por armamento.

Vino después Carranza a Sonora y restableció la Oficina de Bienes Intervenidos; Plutarco Elías Calles fue nombrado Comandante de las fuerzas fijas del norte del Estado y Bonillas (quien aparece de pie, al extremo izquierdo de la imagen de la derecha) quedó con la doble cartera de Secretario de Fomento y de Comunicaciones y Obras Públicas. Así, a pesar de que Maytorena había recuperado la gubernatura, quedó bloqueado y sus seguidores sufrieron el rigor de los ataques constitucionalistas.

La casa de Próspero Sandoval, ubicada en el centro mismo de Ambos Nogales, en Calle Camou (hoy Internacional), al Este de la calle Pesqueira, donde actualmente se encuentra el edificio de migración mexicana, le fue incautada, y las agencias aduanales de Sandoval, Ramírez y Joffroy les fueron confiscadas aunque fuese temporalmente, o bien desaparecieron. Pero no únicamente parientes de Maytorena sino también sus seguidores fueron perseguidos, entre éstos el anterior Prefecto del Distrito de Magdalena, quien sufrió el embargo de sus terrenos, suerte que también corrió la familia Mascareñas. Todo por ser partidarios del Gobernador Maytorena o estar emparentados con él.

Estas, y otras acciones, llevarían a éste a declararse enemigo de Plutarco Elías Calles, primero, y del gobierno de Carranza después.

domingo, 25 de abril de 2010

La segunda venida de Carranza a Nogales

En el anterior artículo de esta serie que escribo a propósito del Centenario de la Revolución, describí la venida de Carranza a Sonora y su llegada a Nogales, misma que le sirvió para conocer no sólo esta frontera sino a gran parte de los nogalenses y adentrarse en las rencillas y mecanismos de coexistencia que había entonces entre los distintos grupos locales y regionales.

En este siguiente artículo tocaré la segunda venida de Don Venustiano a nuestra frontera desde Hermosillo, cuando ya conocía a los sonorenses. La importancia que tuvo para el desarrollo de la revolución esta segunda estancia en nuestra población fue primordial, ya que fue precisamente durante esta segunda estancia aquí, en esta frontera y no en Hermosillo, como se maneja a veces, cuando Carranza emitió su Decreto No 10, firmado el día 17 de octubre, por el que integró su gabinete de gobierno.

Según el texto de este decreto, el ganador del momento fue el Ingeniero Ignacio Bonillas, el mismo que había hecho el plano del fundo legal de esta población hacía ya 29 años, ya que Bonillas fue asignado para dirigir dos Secretarías, la de Fomento y la de Comunicaciones y Obras Públicas. Esta designación hecha por Carranza constituyó por otro lado un golpe para el Gobernador Maytorena, ya que las rencillas entre el Gobernador Maytorena y Bonillas se remontaban a finales del siglo anterior, en particular al año de 1897, cuando el cuñado de Maytorena, Cirilo Ramírez, había competido en contra de Bonillas por la Presidencia Municipal de Nogales, y al ver que iba perdiendo se apoderó de varias casillas, lo que llevó a los Maytorenistas a imprimir un opúsculo en el que daban a conocer lo sucedido. Esto había llevado al Gobernador de Sonora entonces, Ramón Corral, ya casi concluyendo su periodo de gobierno, a nombrar a Bonillas como Presidente Municipal de Nogales.


La población hermana a la sonorense, Nogales, Arizona, por entonces había sido adornada en sus calles, ventanas y postes con banderolas que llevaban los colores de los Elks, ya que alrededor de 700 de sus miembros habían venido a la población vecina a su convención, a la que también asistía el Gobernador del Estado, George P Hunt.

El día de la llegada de Carranza, domingo 12 de octubre, por la mañana había estado amenazando tormenta, aunque conforme avanzaban las horas se fue aclarando el cielo. A mediodía llegaba a la estación, ubicada entonces unos cuantos metros al Sur de la frontera, un tren especial que traía a los gobernadores de Coahuila, Venustiano Carranza y de Sonora, José María Maytorena. Este tren había salido de Hermosillo el sábado, aunque los pasajeros habían pernoctado en Magdalena, en donde fueron recibidos con festejos.
Llegando el tren a esta frontera, bajaron los políticos y se dirigieron al cercano edificio de la Presidencia Municipal, ubicado en la esquina de Campillo y Juárez –en donde actualmente se encuentra correos- para presenciar un desfile y pronunciar los consabidos discursos, mientras las bandas de música llenaban el aire y le daban ambiente musical al festejo.

Vendría después una corrida de toros con tres animales en el lado sonorense, mientras que en el arizonense se realizaba un juego de beisbol entre los equipos Tucson Regulars y Nogales Association Team, en el que los tucsonenses ganaron 4 a 2. Ya atardeciendo se reunían en la frontera misma los Gobernadores Carranza, Hunt y Maytorena e intercambiaban discursos. Primero Carranza pronunció unas palabras agradeciendo la bienvenida, seguido por el Gobernador Hunt quien habló sobre la grandeza de nuestra nación, cuidándose, sin embargo, de hacer alguna mención sobre las diferencias que ya entonces se perfilaban entre Carranza y Maytorena: hacía sólo tres meses que Maytorena había sido reinstalado como Gobernador Constitucional de Sonora, y ya desde entonces sus problemas con los constitucionalistas no habían dejado de manifestarse.
Anocheciendo, el hotel Montezuma de la población vecina se convertía en el escenario de un banquete para el cual se sacrificaron tres becerros, y la fiesta continuó hasta ya pasada medianoche amenizada por la música y el líquido ambarino de Milwaukee.

El día siguiente, lunes, partía el tren nuevamente, llevando a los políticos ahora a Cananea, y allí permanecieron entre reuniones, mítines y festividades hasta el jueves, cuando regresaron a Nogales. Y fue aquí, un día después del regreso de Cananea, cuando firmó Carranza el decreto que formaba su gobierno.
Ya anocheciendo el viernes, día 17, para concluir esa semana en el norte de Sonora de actividades políticas de planeación de la futura estructura gubernamental, acudieron todos los acompañantes del Gobernador Carranza al teatro Ramírez a escuchar un concierto. Este teatro, ubicado en donde actualmente se encuentra el Edificio del Estado, le pertenecía a Cirilo Ramírez, como ya dije cuñado del Gobernador Maytorena. Y aunque no he rescatado la lista de asistentes al mismo, es probable que el Ingeniero Bonillas no se haya encontrado entre ellos.

domingo, 18 de abril de 2010

La venida de Carranza a Nogales

Como traté en la colaboración anterior de esta serie que escribo en conmemoración del Centenario y Bicentenario, después de la reunión en Nogales el 28 de julio de 1913 en la que se intentaron conciliar las diferencias entre las dos facciones en las que se habían dividido los revolucionarios constitucionalistas: por un lado el Gobernador Constitucional con licencia, José María Maytorena (cuya foto aparece a la izquierda), quien buscaba ser reinstalado en la Gubernatura y Alvaro Obregón, Jefe de las Fuerzas en el Estado; y por el otro el Gobernador Interino Ignacio L. Pesqueira (cuya foto aparece abajo a la derecha), el Tte Crnl. Plutarco Elías Calles, Presidente Municipal de Nogales en funciones y Jefe de las Armas en el Municipio, así como otros más, entre quienes se encontraba Alfredo Breceda como Representante de Carranza, la revolución continuó.

Y mientras que la campaña militar de Obregón en la Costa del Pacífico recuperaba para los revolucionarios casi todo el Estado de Sonora, con excepción de Guaymas, por otro lado las cosas no iban muy bien para Don Venustiano Carranza, quien no había logrado tomar Saltillo ni Monclova, en su Estado, Coahuila. Así, decidió venir a Sonora y aquí reorganizar su gobierno. Unos días antes de la reunión que menciono de Nogales, Carranza partía a caballo frente a unos 150 hombres. Atravesó Durango y entró a Chihuahua, pasando por Parral a mediados de agosto, y el 12 de septiembre arribaba a El Fuerte, Sinaloa, de donde avisó a los revolucionarios sonorenses que estaba por entrar a nuestro Estado.

A ese lugar fueron a recibirlo un nutrido grupo de sonorenses, entre quienes estaba Alvaro Obregón (mostrado a la izquierda), y juntos entraron a Sonora. En Navojoa se detuvo el grupo varios días, de donde Carranza fue llevado a conocer Alamos y Huatabampo, en donde Obregón tenía su casa. Regresaron después a Navojoa y allí tomaron el tren para dirigirse a Cruz de Piedra, cerca de Guaymas, ya que el puerto era el último reducto que conservaban los Huertistas. De este último lugar se dirigieron al Norte a caballo, pasando por Santa María. De este trayecto de dos días sólo nos ha quedado la versión, que nos dejó Alfredo Breceda, gente de todas las confianzas de Carranza, de lo que Obregón le dijo a Carranza: “Aquí no tenemos agraristas, a Dios gracias. Todos los que andamos en este asunto lo hacemos por patriotismo y por vengar la muerte del señor Madero; tampoco les damos alas a los obreros, y si no allí está Calles en la frontera, que es el azote que tenemos para los levantiscos.”

En Santa María los esperaba el Gobernador Maytorena, y en Estación Maytorena se realizó un desfile militar en honor de Carranza. En seguida continuaron por tren a Hermosillo, a donde llegaron el 22 de septiembre, y esa noche se realizó una verbena popular en la Plaza Zaragoza y un baile en el salón de recepciones del Palacio de Gobierno.  En Hermosillo, Carranza pronunciaría un histórico discurso en el que plasmó cual sería su proyecto de gobierno.

De Hermosillo, Carranza continuaría rumbo al Norte y escogió a Nogales como base de operaciones (a la izquierda muestro una foto que le fue tomada en la actual Escuela Pestalozzi), de donde visitaría Cananea y Agua Prieta, y aquí, en Nogales, se dio a la tarea de organizar su nuevo gobierno. El 17 de octubre firmaba el decreto Número 10 que creaba ocho Secretarías: de Gobernación, Hacienda y Crédito Público y Comercio, Relaciones Exteriores, Justicia,  Instrucción Pública y Bellas Artes, Fomento, Comunicaciones y Obras Públicas, y la de Guerra y Marina.

Gobernación quedó temporalmente bajo el Lic. Rafael Zubarán Capmany, Hacienda y Crédito Público bajo el Subsecretario encargado del despacho, Carlos M. Ezquerro, Relaciones Exteriores bajo Isidro Fabela, aunque la mejor posición la logró el Ing. Ignacio Bonillas, quien había elaborado el Plano del Fundo Legal de Nogales en 1884, y bajo cuya dirección quedaron dos Secretarías, la de Fomento y la de Comunicaciones y Obras Públicas.

Por otro lado, para el desarrollo de los hechos bélicos, el país fue dividido en siete regiones militares bajo el nuevo Secretario de Guerra y Marina, Gral Felipe Angeles (mostrado a la izquierda), mientras que Obregón quedaba como Jefe del Cuerpo del Ejército del Noroeste, Francisco Villa bajo el mismo puesto pero del Ejército del Norte y Pablo Gonzalez en la región del Noreste.

El día 4 de marzo Obregón regresaba de Nogales, en donde acompañaba a Carranza a Hermosillo, y allí permaneció hasta el día 14, cuando se dirigió a Estación Maytorena, cerca de Guaymas. Un día después, ponía al mando de las tropas que sitiaban a Guaymas al Gral. Salvador Alvarado, y nombraba al Crnl Plutarco Elías Calles como Comandante Militar de Hermosillo y Jefe de las Armas Fijas en el Estado. Con esa disposición se reanudaría la pugna entre Calles y Maytorena.

Carranza, por otro lado, tal vez pensaba que ésta sería la última ocasión que tendría que intervenir para resolver los problemas entre él y Maytorena. Sin embargo, estaba equivocado ya que pronto tendría que hacerlo.

jueves, 18 de febrero de 2010

El Contrato del Fundo Legal de Nogales

Una importantísima estipulación de la ley No 29 publicada el 11 de julio de 1884, que fundó a nuestra población y Municipio de Nogales, fue su segunda cláusula, que facultaba al Gobernador del Estado “para que arregle” con los dueños del rancho Los Nogales la adquisición del terreno necesario “para facilitar el progreso de la citada municipalidad.”

Se contrató a los Ings. Ignacio Bonillas y Charles Herbert para diseñar el plano de población de Nogales, Sonora, y de Nogales, Arizona; dos poblaciones hermanas, divididas por una frontera internacional, y el día 28 de agosto iba a Hermosillo el Sr. Conrado Aguirre desde Magdalena, en donde vivía, para reunirse en el Palacio de Gobierno con el Gobernador del Estado y con el Sr. José Camou, radicado en Hermosillo. Aguirre iba en representación de los condueños de la mitad del terreno de Los Nogales: Ana Salazar vda. de Elías, Carmen Elías su mujer, su cuñado Antonio Campillo y Don José Pierson; Camou representaba la otra mitad, que le pertenecía.

Ya en la reunión con el Ejecutivo del Estado, extendieron sobre una mesa el plano de Bonillas y Herbert, y acordaron que los condueños harían “cesión perpetua e irrevocable al gobierno del Estado de Sonora de un terreno cuadrado de mil doscientas varas por lado … para el fundo legal de la población…” aunque se reservaron algunos lotes que ya habían vendido a diversas personas, así como otros más que conservarían para sí mismos en la población que nacía entonces.




Así fue establecido el Fundo legal de Nogales, que quedó finalmente como un rectángulo que iba desde la frontera hasta el callejón Ramos (en el plano interactivo adjunto puedes ver sus límites) . Las calles recibieron los nombres de quienes participaron en la medición, de funcionarios locales de entonces, de los políticos estatales y nacionales más destacados en aquel momento, así como algunos de los lemas políticos populares entonces; por ejemplo Ingenieros, Fenochio, Díaz y Unión.

Nogales, Arizona, por otro lado, no contaba por entonces con la certeza jurídica de la posesión del terreno en que se asentó esa población, debido a que Don José Camou apeló ante la justicia estadounidense su pertenencia en Arizona del Rancho Los Nogales. Esto no fue impedimento, sin embargo, para fundar la población vecina, ya que el 21 de julio de 1893 la Mesa de Supervisores del Condado de Pima, porque aún no nacía el Condado de Santa Cruz, firmaron los papeles para incorporar Nogales, Arizona, aunque una tormenta veraniega ocasionó una inundación que impidió que los nuevos Nogalenses de Arizona asistieran a la ceremonia en Tucsón. Eso no fue impedimento, sin embargo, para que los Supervisores se tomaran la libertad de repetir la ceremonia el día siguiente cuando el río Santa Cruz había bajado, y así la fecha oficial del nacimiento de la municipalidad de Nogales, Arizona, quedó para la posteridad como el día 22. Tres años después la Suprema Corte de Justicia de los EEUU invalidaba la reclamación de Camou, y así la vecina población pudo tener posesión del terreno en que se asentaba esa población. El Condado de Santa Cruz, por otro lado, nacería al ser segregado del de Pima el 15 de marzo de 1899.

Ambos Nogales tuvieron un crecimiento exponencial. En diciembre de 1884 nacía la primera agencia aduanal nogalense, de Próspero Sandoval, y para el año siguiente, Manuel Mascareñas adquiría la cercana Hacienda de Santa Bárbara, en las márgenes del río Santa Cruz, que de esta manera se agregaba a las otras dos haciendas ya existentes en el Municipio, Cíbuta de Don José Pierson, y La Arizona de Guillermo Barnett.

Nogales Sonora, para inicios de 1887 alcanzaba 886 habitantes, mientras que en el Municipio se llegaban a 1,484, a la vez que nuestra población hermana tenía 400 habitantes. Diez años después eran 1,296 los nogalenses del poblado sonorense, y 1,810 los habitantes del municipio. En adelante, el poblado de Nogales crecería exponencialmente hasta convertirse en el principal puerto internacional de Sonora, gracias al enorme crecimiento en su comercio internacional.

Después vendría la Revolución Mexicana, en la que esta frontera desempeñó un papel preponderante. Sin embargo, durante ese verano de 1884, al firmarse el Contrato para establecer el Fundo Legal de Nogales, Sonora, nadie podía prever lo que traería el futuro. Así, Conrado Aguirre regresó a Magdalena a darle la noticia a su mujer, Carmen Elías y demás familiares, que entonces nacía un poblado en la cañada que atraviesa la frontera, poblado que al igual que el antiguo rancho del lugar, también se llamaba Nogales.