domingo, 23 de mayo de 2010

Plutarco Elías Calles

El 28 de diciembre de 1878, Alejandro y Dolores Elías Lucero llevaban a bautizar a la iglesia de Guaymas a un niño de varios meses de edad. Dijeron que había nacido el 27 de enero de 1877, que era hijo natural de un hermano suyo, Plutarco Elías Lucero, y de María Jesús Campuzano Noriega, quienes no asistieron al bautismo. El nombre que le dieron fue Francisco Plutarco. El mismo que conocemos como Plutarco Elías Calles, quien siempre celebró su cumpleaños los 25 de septiembre.

El padre, Plutarco Elías Lucero (cuya imagen aparece a la derecha), pertenecía a una de las familias más notables del Norte del Estado. Era hijo de José Juan Elías Pérez y de Bernardina Lucero Urías, dueños del rancho San Pedro Palominas que se extendía por las planicies situadas donde hoy se encuentra Agua Prieta. José Juan, abuelo del niño, había combatido primero a los filibusteros estadounidenses y luego a los franceses, hasta que en 1865 fue muerto en combate, dejando a Bernardina a cargo de 8 hijos, ya que el mayor, Plutarco, padre de nuestro personaje, a pesar de haber estudiado Derecho y de haber sido Prefecto de  Guaymas, llevaba una vida bohemia.

Probablemente la madre del niño, María Jesús Campuzano (a la que se parecería físicamente su hijo Plutarco y de quien casi no se conocen fotografías. A la izquierda muestro su imagen) no asistió al bautismo, tal vez porque estaba cuidando a una niña hermana del ahora bautizado: María Dolores. Ella había casado antes con Francisco Calles, quien había muerto poco antes de la relación de María Jesús con Plutarco, aunque ella también fallecería en 1880, por lo que los niños fueron enviados a Hermosillo y puestos bajo el cuidado de Juan Calles, hermano de Francisco.

En la capital del Estado, el niño Plutarco trabajó en la tienda de su tío y cursó sus tres primeros años escolares en la Segunda Escuela Municipal, en la que sus calificaciones nos dicen que tenía mala conducta y poco esfuerzo, principalmente debido a sus constantes ausencias a clases.

Para 1889, sin embargo, se había reinscrito y logró buenas calificaciones, por lo que fue transferido a la Primera Escuela Municipal, de donde se graduó en 1892, y el año siguiente fue uno de tres miembros de su clase que pasaron el examen para ser maestros. En 1895 ingresaba al Colegio de Sonora como maestro interino. De entonces data una anécdota que nos cuenta Adolfo de la Huerta, quien lo conoció allí.
Al saber que era nativo de Guaymas, como él, De la Huerta se le aproximó amistosamente, y para iniciar la conversación le preguntó que a qué familia pertenecía. La única, secante respuesta que obtuvo fue: “A la mía.”

Un año después, Plutarco Calles, como firmaba entonces, era nombrado maestro asistente en la escuela en donde había terminado sus estudios, y la estabilidad derivada del empleo le llevó a casarse con Francisca Bernal, de quien no hay más información, ya que se cree que falleció poco después.

En 1897, Calles renunció y regresó a Guaymas, en donde asumió otra posición como maestro asistente, tuvo otra relación con Josefina Bonfiglio, y reanudó sus relaciones con su padre, Plutarco Elías, quien lo convenció a ir a Arizpe por varios meses.

En 1899 regresaba a Guaymas como Director de una escuela (a la derecha aparece Plutarco en la escuela, a la izquierda del grupo, sentado, junto a la leyenda 1899. Era el último año del siglo e inicio del nuevo, un siglo que nadie podría prever lo que traería consigo) , y ese mismo año casaba con Natalia Chacón, hija del Administrador de la Aduana de Guaymas. La llegada de hijos y búsqueda de incrementar sus ingresos, le llevó a renunciar como maestro, y en 1902 asumió la administración del Hotel California y poco después se convertía en Tesorero Municipal de Guaymas. Sin embargo, cuatro meses después de asumir esa posición, renunció cuando se descubrió un faltante de $125, y en 1903 un incendio destruyó totalmente el hotel.

Entonces, Elías Calles, como ya firmaba su nombre desde que fuera a visitar Arizpe, se fue a Fronteras y allí se encargó del Rancho Santa Rosa, aunque su lejanía, la carencia de vaqueros y una helada en 1906 lo llevaron a la bancarrota. Meses después, asociado con James Smithers, establecía un molino harinero en Fronteras, y aunque inicialmente tuvo éxito, gradualmente fue cayendo en números rojos debido a la crisis económica mundial que inició en 1907, hasta que se declaró en quiebra en 1910 (En seguida muestro un mapa interactivo de Santa Rosa y Fronteras. Puedes acercarte, alejarte y cambiar el tipo de mapa).


La siguiente empresa iniciada por nuestro personaje fue una tienda que abrieron él y Smithers en Guaymas. Durante esos últimos años, Plutarco había estado leyendo e involucrándose en cuestiones políticas, y en Guaymas permitió que el edificio de la tienda, cuyo dueño era José María Maytorena, seguidor para entonces de Madero, se usara para realizar sesiones del Club Antirreeleccionista local. Al mismo tiempo, Calles envió a su familia a Nogales, Arizona, para mantenerlos alejados de los avatares de la incertidumbre en México.

Vino entonces la revolución Maderista, y al triunfar ésta, en las elecciones siguientes Maytorena fue electo Gobernador de Sonora, De la Huerta diputado local, a la vez que continuando con su mala suerte, la tienda de Elías Calles quebraba en Guaymas. En seguida, éste regresó al Norte del Estado, y en Agua Prieta abrió una tienda. Poco después, sin embargo, el nuevo gobernador, Maytorena, lo nombraba Comisario (que equivalía a la máxima autoridad local), e inmediatamente Calles llegó a un acuerdo con J. S. Williams, director general de la Moctezuma Copper Co, dueña de las minas de Nacozari, para combinar las importaciones de mercancía para su tienda con los materiales de la mina, que podían ser importados libres de derechos, y así logró Elías Calles incrementar sus ganancias de reventa. Pero además, al realizar esta maniobra, también se convirtió en lo que Aguilar Camín ha llamado “brokers fronterizos:” habitantes fronterizos diestros en aprovechar las ventajas económicas que podía ofrecer la frontera a quienes se arriesgaban a realizar el contrabando, y quienes durante la revolución aprovecharon la frontera para adquirir armamento en Arizona. Pero no nos adelantemos....

Después de la Decena Trágica y asesinato de Madero, la víspera del 13 de marzo de 1913, día en que Obregón tomaba Nogales, Plutarco Elías Calles y otros más de los Distritos de Arizpe y Moctezuma emitieron el Manifiesto de Nacozari. Entonces, Calles dejó su tienda en Agua Prieta, nuevamente envió su familia a Nogales, Arizona, e inició su vida de revolucionario.

Para entonces, los matrimonios de sus cuñados lo relacionaban con otras familias notables sonorenses: Fernando Chacón, casado con María Luisa Barnett; Elodia, quien casaría con Gustavo L. Manríquez; o María, casada con Santiago Martínez, dueños de la principal línea de barcos de Guaymas.

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